Pasión v/s Razón

22:32 Edit This 2 Comments »

Que difícil es el tratar de unificar lo que dicta la razón y lo que dicen los latidos de eso que llamamos corazón... Es complejo poder satisfacer a ambos de tal manera en que lo que hagas tampoco afecte a otros...

Pensar que por acciones impulsivas de la cabeza loca podemos hacer heridas tan grandes a seres inocentes, que nada tienen que ver con los conflictos que se susciten entre la pasión y la razón...

Es increíble que el dejar contento a uno, hace que el otro patalee y se amurre en su rincón e hinche las pelotas porque no se le dio en el gusto... Creo que ambos, tanto mente como corazón, deberían tomarse unas vacaciones e ir a la playa (ojalá playas distintas para que ni se vean) y dejarme a mi aquí... Lejos de ustedes dos arpías sin escrúpulos que hacen cualquier cosa por conseguir lo que quieren...

Ahora, se puede decir, es uno de los pocos momentos en que las dos linduras están deacuerdo en algo. ¡POR FIN! Sudor y lagrimas costo que llegaran a un acuerdo... Lastima que, como en toda guerra, civiles inocentes tuviesen que sufrir para llegar al tan ansiado acuerdo de paz...

...Paz...

¿Están ambos en paz? Ojalá que si...Debe ser eso el extraño sentimiento de satisfacción y tranquilidad que siento hoy por hoy...

¿O esta paz es sólo para que ambos reúnan fuerzas suficientes para contraatacar al otro?

Quien sabe... Lo bueno es que esta tregua momentánea le viene bien a este pobre cuerpo... Ya que librar una batalla entre dos tan cercanos agota a cualquiera...


...Incluso al más fuerte de los individuos...

Misiones

16:38 Edit This 1 Comment »
Misiones... Otra vez me embarga esa angustia por no poder ir a las misiones este invierno... Como dice mi mamá "es parte de la vida, y cada vez te verás más imposibilitada de ir", me da ene lata el no poder hacer lo que más me gusta.
Creo que los que eventualmente lean esto no tienen ni idea lo importantes que son las misiones para mi. Más que una simple actividad es como un estilo de vida, es algo que te llena tanto, que te enseña tanto...
Recuerdo que desde siempre quise participar en las misiones. El Negro siempre me contaba lo increíble que eran, y yo alucinaba por poder ir, y por hacerlo bien allá.
Ahora quien me viera y quien me ve, ahí de jefecita nomás. En el lugar más hostil de todos, pero siempre sonriendo, siempre con la fe en alto, siempre confinado que el flaco allá arriba no me había dejado sola, confiando que el me diría si las cosas las estaba haciendo mal. He crecido tanto producto de las misiones... Ni les explico como han cambiado mi vida!!.

Gracias a ellas, soy la mejor persona que podría ser.

Un beso a mis misioneros, estaré rezando por ustedes todos los días que esten lejos.
Que Jesús y la Virgen los acompañen.
rO!